En mis sueños te vi
con pantuflas de león
y una corona torcida
robada de algún cajón.
Te reías sin motivo,
yo también, sin entender,
y bailábamos torcidos
como fideos sin cocer.
Me ofreciste un desayuno
de nubes con café,
pero el café era agua…
y la nube, no sé qué.
Desperté todo confundido,
con la almohada de testigo,
y aunque suene un poco absurdo…
¿anoche soñaste conmigo?
— Naufrago Escritor
Y tú que estás leyendo esto…
dime, ¿a quién se te apareció en sueños anoche?

Aquí estaré deleitandome con tus trabajos.
ResponderEliminarSaludos.
Gracias, igualmente estare pasandome por tu blog.
ResponderEliminar